Quien mal obra...
Conocí a una persona muy mala. Y muy acomplejada para hacer todo el mal que le ví hacer. Este chico viene de Dolores, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se fue a Buenos Aires a estudiar en la universidad. Al poco tiempo se trajo a su noviecita del campo. Pobre chica. En frente de sus narices salió con cuanta mujer rápida se le cruzaba. Ok, culpa de la chica si no lo quería ver, pero la engañaba a más no poder. Uds. la deberían conocer a su novia: buenita, inocente, dulce, un primor.
Con el tiempo el este chico creció y convenció a otro muchacho que lo empleara en su empresa. Con la empresa viajó a otros países, conoció otros mundos más allá del rancho de donde provenía y las 5 cuadras que conocía alrededor de la UBA en Buenos Aires. Conoció a otras chicas y les hizo de novio simultáneamente, pero novio oficial, con presentación ante padres, cenas formales, etc. Cuando creció lo suficiente en esta empresa, se le ocurrió pensar que era más que el dueño y decidió abrirse y fundar una nueva compañía. Se casó con la noviecita de Dolores, se fueron a vivir a un departamentito en Buenos Aires y empezó a hacer de empresario. A los 3 meses fundió. Tres meses más y una de las noviecitas que lo estaba buscando lo encontró muy instalado con su nueva esposa, ya contagiada de bichos como herpes vaginal, y otros. Los escándalos que prosiguieron desarmaron su matrimonio. La esposa le reclamó la mitad de los bienes.
Moraleja: No necesito decirla.

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