Historias verdaderas - y otras no tanto

Historias verdaderas

Thursday, November 18, 2004

Lectores, Rosario. Rosario, lectores.

No les pesenté aún a una conocida del gym. Se llama Rosario, tiene unos 65 años pero aparenta 15 menos.
Cirugías? Check.
Divorciada? Check.
Buscando novio que la mantenga? Check.
Me parece un freak? Check

Un día me al encontré en la cíclica y empezamos a hablar. Yo sé que debería imponer una pol'[itica de no hab lar con extraños, pero no puedo. Tenía una hora por delante en la misma máquina y hablar era imperioso para no aburrirme. Rosario me contó su vida, de cuando se casó virgen a los 17 años en un publito del interior. De cómo su marido rápidamente se forjó un futuro como abogado, y llegó a vivir en la mejor casa de su ciudad. De cómo ten;ía que aguantar al tipo con sus amantes, de lo frígida que era porque nadie le hab;ía enseñado a tener placer con el sexo. Esto les parecerá extraño, tanto como a mí, pero les juro que esta mujer me estaba contando todo esto la primera vez que la conocía, en plena actividad del gym. Yo atinaba a asentir con muecas y balbucear puros sís y nos.

Después me contó que estaba separada de su marido pero viviendo en la misma casa, que el marido le tendió una trampa cuando descubrió que ella tenía un festejante: le grabó una conversación telefónica y le demandó el divorcio por adulterio. Con eso, le bastó al tipo para dejarla en la calle sin un peso. Ella se vino al distrito y emezó de nuevo con un pequeño negocio. Hoy en d;ia las deudas la matan y de vez en cuando se encuentra con vecinos o amigos cariñosos que le regalan dinero. Ok, en esta parte, se me ocurrió pensar que ella les regresa favores a estos amigos, pero a lo mejor me equivoco.

Conoció hacew poco por chat a un señor de su edad, empresario, divorciado. Vive a 400km de acá, en un paraíso. La invitó un fin de semana a su casa, le pagó el viaje. El sexo? Optativo. Ella por las dudas se llevó el negligé negro. No aclaró nada de condones.

Despiues de ese fin de semana en donde ninguno de los dos escatimó en juegos sexuales y pasiones desenfrenadas el uno para el otro, ella se conecta a internet, prende la cámara, él también, chatean, se despiden, y él se olvida de apagar la cámara. Luego entra la secretaria a la oficina del tipo, y se le desnuda toditita. Acá debo confesarles que me parece muy fantasiosa la bhistoria, pero se la concedo, es la forma elegante de decirme que la cortó con el tipo.

Hace unos días me la encuentro y me dice que está practicando italiano, porque por el chat conoció a uno que la viene a ver para Navidad. Dos días después me dice Auxilio que esta Rosario le dijo que se va a casar...

O sea, está loca ella o yo?

Los tests de Helga ¿o los míos?

El viernes pasado acompañé a Helga al hospital donde trabajan su esposo para hacerse mastografía y ecografía uterina. La aocmané porque tenái tiempo, su esposo no la iba a acompañar y orque si hay algo que noi me gusta a mí es estar sola en esos momentos.

Lo que me ocurre sempre. Cada año revivo el mismo infierno sola, porque nadie me acompaña a mis chequeos.

Hace 10 años ya que me diagnosticaron cáncer de seno. Tenía 24, y una hija recién nacida que se negaba a amamantar del pecho en cuestión. No tenía antecxedentes en mi familia, so the hel with it. Entré a un quirófano dos veces, tuve quimio un año, radioterapia un trimestre. No la pasé tan mal, pero convivo con el temor de na reincidencia. Y siempre lo hice sola. Mis padres? Bien, gracias, jamás me acompañaron, Asumo que nunca se ofrecieron a hacerlo pensando que si yo quería que lo hicieran, lo iban a pedir. Mi esposo? Bien, gracias, siempre ocupado con su trabajo. No comments here. Hermano? Es h9ombre, y por consiguiente, cagón. No matter how many fucki ng times I took them to hospital.

Por eso acompañé a Helga. Al rato se dio una vuelta el doc. Charlamos mientras esperábamos que Helga saliera del test.

Al menos ahora tengo a alguien que me retribuya el favor, mi próximo test es en diciembre.

Lord of the rings

Estábamos la otra noche en un bar muy chic con las chicas de pintura. Los maridos no dejaban de llamarlas. Moi? No, thanks, mi marido no me llama. No me cela. No me nada, pero esa es otra historia. Sacamos fotos de unos cuadros que estaban colgados para trataqr de imitarle una técnica. No teníamos cámara, pero me salvó la agenda.

Hablamos de Palenque y de los supuestos extraterrestres que erigieron el lugar. Hablamos nuevamente de los Rosacruces y los Masones de la maestra de pintura. Hablamos de Clarita y de la reciente muerte de su padre. Me imnpactó escuchar las historias de manifestaciones de su espíritu una vez mnuerto. El señor se murió en su cama, plácidamente durmiendo. Abrazado a su esposa de no sé cuantas décadas de casado. Dicen que la señora aún siente cómo en las noches se le sube el mnuertito. para aquellos no familiarizados con estos términos, podrá resultarles gracioso. La verdad es que la experiencia debe ser espeluznante. Durante la noche, mientras estás durmiento, el espíritu (que no sabe que está muerto), se sube a la cama como para irse a dormir. Todos le aconsejaron a la señora cambiar los muebles de lugar, y así lo hizo, el señor ya no se le sube más, Otra: los nietos del difunto sienten su presencia continuamente. Dicen que porque sienten el calor de un cuerpo más en la habitación, o corrientes de aire. Creepy.

Anyway, a las 3 semanas del fallecimiento, el epsoso de Clarita se llevó a su familia (esosa, 4 hijos y suegra) a Las Vegas APRA distraerse un poco y para festejar el 29 aniversario de casados de Clarita. Habína acordado con antelación los esposos no hacerse regalo mutuo este año (habían pensando en una pareja de relojes cartier), que mejor lo dejaban para el año que viene. La cuestión es que en plena cena, en el restó más lindo de Las Vegas, el seçñor abrió una cajita con un anillo de brillantes, en elc entro habái 4 diamantes (uno por cada hijo que Clarita le parió). Cuando me contaba, me súper emocioné. Es tan difícil lograr que los maridos se fijen en ese tipo de detalles...

Te va otra de Stella

¿Se acuerdan de Stella? ¿La de los millones y millones, del esposo corrupto, etc.? Bueno, Stella tiene un problema en su vida tan perfecta. Bueno, al menos, un problema que nosotros le conocemos: siempre le teníamos que pagar el café.

¿Por? El marido, para controlarla, no le daba tarjeta ni cash. No sea cosa de que se le ocurriera escaparse de su prisión de oro. Qué tipo inseguro. Eso, o era una avivada de Stella para zafar de pagar... en cuyo caso nos la hizo bien hecha. Bitch.

Viva Las Vegas

Molly se fue a Vegas. No me gusta Vegas, no me gusta la decadencia de los casinos, porque debajo de todo el glitter los veo decadentes. Es como los circos, ¿no son súper tristes?

Molly se fue a Vegas y se llevo a marido, hijos, hermana divorciada y sobrinos. Lo pasaron genial, si no fuera por un pequeño detalle, porque cosas raran sucedieron en Vegas. La hermana divorciada se encontró casualmente con su ex, un odontólogo de primer nivel, con clínicas dentales por todo el país, quien estaba compañado por una ex amiga de Molly. Hubo pelea. Los corrieron del casino.

El casino estaba en el hotel. Se volvieron a encontrar en el hotel. El tipo está guapo, me comentaba Molly, así que pretendientes nunca le faltaron. Pero si la pareja estba ya divorciada, qué bronca, dirán Uds. Resulta que el tipo no le pasa la pensión alimenticia a los hijos menores de edad, y estaba despilfarrando lo que le dice al juez que no tiene, en un casino gringo...

LA rueda de Auxilio

Auxilio es mi amiga. Es mi amiga porque soy una amiga muy fiel, porque si yo fuera un poco más egoísta (Como V., Vivi, Dew, Alex y otras), no le daría ni la hora. Pero no es así. Las dos somos Virgo, las dos hablamos más o menos de lo mismo.

Auxilio sufre de depresión clínica, aunque ella no lo sabe. Yo sufro de depresión clínica, pero me lo detectaron, fui tratada, y mejoré bastante en dos años. Ya no estoy medicada y sigo con mi terapeuta, y no he tenido recaídas desde que me sacaron la medicina. Por eso me doy cuenta cuando alguien la necesita. Tengo mis dudas de si Auxilio no tiene más de maniaco depresiva que de depresiva. A veces está muy bajoneada y su euforia me resulta sospechosa. Se lo insinué con delicadeza en el pasado, pero a pesar de su Diplomado en Desarrollo Humano, no puede reconocer sus propios síntomas.

Le perdono que aún no me haya confesado que su esposo es alcohólico, y que estuvo internado en una clínica de rehab. Se lo perdono porque no es a mí a quien se lo está ocultando, es a ella misma, a ella le da vergüenza, a ella le causa pesar. Yo no pensaría menos de ella y de su esposo por la smple razón de que él es alcohólico. Ella se refiere a su padecimiento como “diabetes”, lo que es cierto. Sufre de diabetes a consecuencia de su alcoholismo.

Su esposo, según ella, es un déspota. Nadie en la casa puede opinar algo contrario a él, y menos ella. Tiene 3 hijos maravillosos que la tratan como el tapete de entrada del cuarto de la muchacha. Im so sorry for them. She deserves better.

Nos juntamos los sábados y domingos a desayunar, en el café de abajo del gym. A veces trata de psicoanalizarme de una manera muy torpe y violenta. Hace poco le pedí que dejara de hacerlo. Es que ella quiere dedicarse a ser terapeuta gestáltica (está cursando una especialidad) y se le ocurre ensayar conmigo. She is soooo wrong.

Tiene 45 años, veintipico de casada. Sus cuñadas y ella supieron entablar una relación abusiva (de ellas hacia Auxilio), y Auxilio durante muchos años se dejó, hasta que el Diplomado le abrió los ojitos. Gracias a Auxilio, supe reconocer muchas conductas abusivas de parte de mi familia hacia mí (cuando digo familia, hablo de la política, la propia ya la tengo domesticada a mi gusto). Eso me ayudó a cortar lazos dañinos y reestablecer vínculos más sanos. Im so glad I met her.

La maestra de pintura - The Sequel

En segundo grado en la escuela le advirtieron a mi madre que si seguía así, me iban a cambiar a 4to grado. Para bien o para mal, ni la escuela ni mi madre mencionaron jamás la posibilidad de inscribirme a una escuela especial para niños de mi condición. Ni idea de qué hubiera sucedido si hubiera seguido mi vida por ese camino. Las autoridades de la escuela comenzaron los trámites para pasarme a 4to, pero gracias a la presidenta de ese entonces de Argentina y a su ministro de educación, los pases de grado estaban prohibidos. Entonces me quedé en segundo, y seguí jodiendo. Nada cambió en 3ero, ni en 4to, ni en toda la primaria. Para la secundaria elegí un colegio súper jodido y todos me preguntaban por qué lo había elegido. Muy simple: Era de doble escolaridad, yo sencillamente me aburría en mi casa o teniendo otras actividades como música o un idioma. Eso me calmó por 6 años, pero seguí acarreando mi trauma hasta hoy.

Y es que tener un IQ alto no me hace mejor que el vecino, yo estoy convencida de que no me sirve para nada. No me ayuda a ascender de puesto en un trabajo, puesto que no trabajo. no me ayuda a hacer mejor una torta, porque soy ama de casa, for gods sake. No me sirve para hablar de temas interesantes con mis amigas, porque ellas son tan amas de casa como yo, no entienden un carajo de la vida igual que yo, y nuestras vidas giran en torno a la familia, la escuela, el gym, el shopping, la cocina. Big deal. Ser genio no sirve para nada.

Cuando fue el boom de Internet, me contacté con Mensa Internacional. Tuve por un momento la voluntad de ingresar, pero me di cuenta que siendo parte o no, estaba en la misma. Y sigo aquí, con 35 años, sin saber siquiera en qué soy buena, en qué me destaco, sólo hago de vez en cuando los tests para ver cómo desciende lentamente con el correr de los años un número que ni siquiera se sabe bien qué mide. Fuck.

Todo esto para explicarles la bronca que me dio cuando la maestra de pintura nos decía que estimuló tempranamente a sus huijos para que fueran genios. ¿Ahora me entienden?

La maestra de pintura

La maestra de pintura es un personaje. Egocéntrica como buena artista, con grandes problemas de personalidad, inseguridades, etc. Los habla con mucho desparpajo en plena clase, todas la escuchamos y nos divertimos bastante. Porque con lo que ha vivido esta pobre mujer, es una suerte que se lo tome con el humor que se lo toma.

Cuenta que de joven tenía muchas inquietudes espirituales y se en contraba muy sola (la madre, internada en un psiquiátrico; el padre, trabajando), entonces buscó y buscó y se volvió muy mísitica, Dice haber entrado a los Rosacruces. Dice haber sido Masónica (mi granpa era masón, y si hay algo que me quedó claro de lo que me contaba, era que las mujeres estaban vedadas). Dice que estimuló a sus hijos en la temprana infancia para que fueran genios (y tuve una discusión con ella por eso, aquí les va).

Reconozco que puedo aprecer desagradecida de mi suerte, pero ahora van a entender porqué puede parecer así y por qué no es así. Nací con un IQ muy alto, aprendí sin saber cómo, porque nadie me enseñó, a leer sola a los 4 años. La primer palabra que escribí fue QLO (pronúnciese CULO, ya tenía la mente podrida desde ese entonces). Llegué a primero de primaria y la maestra me odiaba. Yo no quería aprender lo que ya sabía, entonces me dedicaba a hacer amigos en plena explicación de sumas, restas y palotes. La maestra llamó varias veces a mi madre para pedirle que no me enseñaran nada en casa. Mi madre no entendía de dónde aprendía yo lo que ya sabía. La maestra optó por mandarme a leer a la biblioteca. No me bastó la lectura, y comencé a escribir. Poemas, cuentitos, etc. Nadie me paraba, y yo no era consciente de lo que me estaba pasando, sólo sé que causaba problemas con mi forma de ser.

Una más de Vivi

Cuando eramos amigas y desayunábamos juntas, Vivi supo quererme, y yo a ella. Para su cumple le traje de Argentina una cartera divina de Carteras Italianas, if u know what I mean. Good stuff for good people, u know. Todo bien.

Una vez me contó que se fue con el que ahora es su esposo a Acapulco a la casa de Stella (obviamente). Allí se tomó la libertad de invitar a otra pareja que a su vez se trajo a una tercera amiguita. Resulta que estaban hablando de la niñez, de los chicos, y de cuando están con la onda de los amigos imaginarios. De repente, esta amiga le pregunta directamente a Vivi: y tú, ¿hace cuánto que no hablas con Pepito, tu amigo invisible? Vivi se quedó helada. Le preguntó: ¿y tú cómo sabes que así se llamaba mi amigo invisible? La otra le respondió: es que está detrás de ti y me dice que le hables, porque te extraña...

Manipuladora

Nunca hablé de Vivi. Vivi es la que se quedó con Stella y Alexandra, del grupo de gym con el que desayunábamos los jueves en el café de abajo.

Vivi siempre fue una chica fácil. Amaba la vida glamorosa de Stella, entonces tenía que hacer algo para imitarla. Divorciada de un marido abusivo y golpeador, tenía que conseguirse otro que le patrocinara ropa, casa y vacaciones como ella creía que se merecía. Pues lo encontró, o algo así. Consiguió a un empresario que por lo menos podría pagarle casa nueva. Ahí fue, se embarazó con mucho esfuerzo y tratamientos de fertilidad, porque no quedaba, y muy a pesar del muchacho, quien no quería tener otro hijo (ella ya tiene uno de un matrimonio anterior, idem él). Cuando quedó embarazada, el pobre tipo le propuso matrimonio. Compraron una casa, se casaron en el campo (en la casa de Stella, para ser más precisos), y ella se anda paseando ahora con la panza como si fuera una digna señora. Aquí cabe aclarar que esta chica es una buena manipuladora, por si no se dieron cuenta a estas alturas, y no es ninguna señora, porque una señora no manipula, dispone. Una señora se casa y después busca embarazarse, nunca fuera del matrimonio. Una señora sabe el estilo de vida que se merece, y cuando no lo tiene, se adapta, no busca engancharse al primer gil que encuentra para lograr el fin. Una señora no pide prestado una casa para casarse. Si no la tiene, renta un espacio, que de eso hay oferta, y de gran nivel por cierto.

Ahora te mira de costado, como si tuviera estirpe. Puede ser, de perra. Entonces, lo que tiene es pedigree. Se olvidó que en la mesa del café apenas si la dejaban hablar, porque no tenía nada para decir, la pobre inarticulada. Se olvidó de invitar al resto de las chicas del grupo a su boda, que le podrían haber llenado la casa de cosas buenas en lugar de chácharas de mal gusto y sospechosa onda zen masiva. Se olvidó de invitarnos a Dew, Auxilio, V. y la que suscribe. De súper mal gusto.


Chusma chusma

Hace un tiempo estaba sola y confundida y me dejé influenciar por los consejos socialistas de mi madre egalitaria, que cree que en esta sociedad somos todos iguales, ideas que debo confesar comulgué durante gran parte de mi vida, sin importar los macarbos resultados.

Acá les va: la sociedad no es egalitaria, y para que uno quiera llevar a la práctica tal igualdad, debe encontrarse con otra persona que crea lo mismo y lo lleve a la práctica también.

En un momento muy triste de mi vida, le abrí las puertas de mi casa a una persona de origen humilde, y me usó como trapo de piso, la descarada. Esta chica, de provincia, se hizo mi amiga y consiguió hasta el celular de mi esposo. Lo llamaba a mis espaldas, cosa que enfurecía a mi esposo, así que por suerte no tuve problemas por ese lado. Lo peor es que comenzó a escalar posición social a través de mis amistades y logró a más de uno ponerlo en mi contra, difundiendo rumores totalmente faltos de verdad. La situación se volvió insoportable cuando mis amistades comenzaron a reunirse en su vivienda. Un horror.

Cuando me dí cuenta, la borré de mi vida. Lentamente, las amistades que la rodeaban regresaron y le cortaron toda relación. Me amenazó, me odió, y me lloró.

Pobre Romina, qué vida tan chiquita, que corazón más seco que una pasa de uva, cuánta maldad sabrá Dios que me deseaste. Ya desapareciste del mapa y Dios es justo con los que en él creen. Ojalá que nunca más nos crucemos en esta vida. Y si hay un next time, ya sé cómo actuar.

Quien mal obra...

Conocí a una persona muy mala. Y muy acomplejada para hacer todo el mal que le ví hacer. Este chico viene de Dolores, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se fue a Buenos Aires a estudiar en la universidad. Al poco tiempo se trajo a su noviecita del campo. Pobre chica. En frente de sus narices salió con cuanta mujer rápida se le cruzaba. Ok, culpa de la chica si no lo quería ver, pero la engañaba a más no poder. Uds. la deberían conocer a su novia: buenita, inocente, dulce, un primor.

Con el tiempo el este chico creció y convenció a otro muchacho que lo empleara en su empresa. Con la empresa viajó a otros países, conoció otros mundos más allá del rancho de donde provenía y las 5 cuadras que conocía alrededor de la UBA en Buenos Aires. Conoció a otras chicas y les hizo de novio simultáneamente, pero novio oficial, con presentación ante padres, cenas formales, etc. Cuando creció lo suficiente en esta empresa, se le ocurrió pensar que era más que el dueño y decidió abrirse y fundar una nueva compañía. Se casó con la noviecita de Dolores, se fueron a vivir a un departamentito en Buenos Aires y empezó a hacer de empresario. A los 3 meses fundió. Tres meses más y una de las noviecitas que lo estaba buscando lo encontró muy instalado con su nueva esposa, ya contagiada de bichos como herpes vaginal, y otros. Los escándalos que prosiguieron desarmaron su matrimonio. La esposa le reclamó la mitad de los bienes.

Moraleja: No necesito decirla.

Queer as folk

Siempre me gustó la estética gay. Me parece muy coherente, y fascinante, porque proviene de un mundo que no me toca de cerca. No conozco más que a un gay en persona.

La cuestión es que, cuando la pasan, me veo los capítulos de Queer as Folk por HBO. Como dijo una amiga mía: es el mejor programa de TV gay para mujeres hetero. Y sí, uno más guapo que el otro. Debo confesar que la parte de las lesbianas no me atrae, pero por suerte no es mucha. Does it turn me on watching men do it the same way a man gets turned on by 2 women doing it? No. Eso no significa que soy un cubito de hielo.

Lulú, la pequeña traviesa

Yo sé que no se debe hacer, que está mal y que es ilegal. Pero lo hago y lo confieso: leo el email de una vieja conocida.

Resulta que fuimos compañeras de trabajo hace un chorro de años, y una vez me dejó leer su clave. Craso error. Ahora entro para ver si cambió su clave, o algo, pero no.

Sé de cuando se casó, de cuando tuvo a sus hijos, sé de lo que le dice a una amiga y lo que le dice a otra... Sé lo que me dice a mí, también, cada vez que me la encuentro. Y lo más extraño es que lo que me dice a mí no coincide con lo que ella cuenta en sus mails...

En fin, creo que es por el morbo que me causa saber que me está mintiendo... y saber que le está minitiendo tal vez a otros también. Qué patética su pobre vida, no?

Cleo Cleopatra la reina del Nilo

Conozco a Valeria desde que nuestras hijas iban a primer grado de primaria. Me resultaba extraño que a veces me saludara y a veces, no. Opté por no iniciar el saludo hasta que ella no me dirigiera la mirada, porque ODIO con quedarme con el saludo sin responder.

Valeria es una mujer que camina fuerte. Su corte de pelo es estilo Cleopatra. No viste bien (o sea, a la moda), pero siempre está impecable con sus vestidos con hombreras y largos hasta la media pierna, o pantalones color bermellón pinzados. Jamás olvida maquillarse. Procura pasar el delineador negro por sus labios y dar el toque final con un labial blanco metálico del los 80... pero the 80s are back, right?

Valeria es callada. En junta de padres, apenas hablaba. En segundo grado, se postuló como vocal del salón. La dejamos, pero a muchas ya nos olía a tufillo. La señora terminó siendo la amante del director de primaria, un señor cuyo grado de madurez mental está puesto en duda por el 90% del plantel de madres.

Nuestras hijas ya van a 4to grado y Valeria está como solista principal en el coro de padres, como vocal del salón, como presidenta de vocales de todo el grado ante la junta de padres, consigue el estacionamiento preferencial de la escuela, vive en la escuela todo el día, en fin, acaparó todo lo acaparable, director incluido. Digo, no había nada más atractivo que engancharte? ¿Con mayor potencial? ¿Un padre de familia divorciado? Next time we know alguna más loca que ella se va a acostar con el portero por un parking spot.

Vamos que vamos!

Pobre Eli, tiene como 65 años y una enfermedad que le está acabando los huesos. Cuando nos vemos, en clase de pintura, hablo mucho con ella, le pregunto cómo está, la dejo hablar. A veces, nos quedamos las dos pintando, una al lado de la otra, en silencio. Nos prestamos los colores, el aguarrás, nos pedimos opiniones de la pintura de la otra, nos contamos las ideas que tenemos para obras futuras...

A Eli le daban, hace un año, 6 meses de vida. Dale que vamos! Los doctores, a veces, no saben a quién tienen delante de sus narices. Gente con ganas de pelearla y gente que las rodea que quieren que sigan viviendo.

Si Adelita se fuera con otro...

Adelita es una señora grande (bueno, no muy grande, pero más grande que yo). Es de carácter, y vive sola en una mansión, con 3 perros y 4 sirvientas. Ella y la casa sobrevivieron a un marido que le llevaba 15 años, y a los matrimonios de todos sus hijos. Su casa es preciosa, el jardín está siempre verde y peinado, de la recepción vas en elevador a los 4 niveles que tiene la casa. Las piezas que la decoran vienen de todas las partes del mundo que uno se pueda imaginar. No quedan muy bien juntas, pero hablan de un mundo viajado cuando la década de los 80 bendijo a la familia con tiempo y ganas de andar de un lado para el otro.

Curiosamente, la fortuna de Adelita no es de su marido. Es de ella. O, mejor dcho, de su supuesto padre. De ahí que no dé pistas de su edad. Por su padre. Se rumorea que es hija ilegítima de un ex presi... Mucha gente de la política viene a “rendirle honores” a Adelita. Y le piden opinión. Si vieran a la señora, se darían cuenta de por qué. Sabe muy bien lo que quiere y sabe cómo hacerse respetar. Sabe de todos los actores políticos actuales y pasados del país. En su casa solían organizarse mitines.

En fin, Adelita se cayó hace una semana por las escaleras de su casa. Nada grave, por suerte, sólo se esguinzó un tobillo. Acabo de ir a visitarla, le llevé unas galletas que hago que le encantan.

From rags to riches

Stella es esta chica del grupo de gym que les hablaba. Stella estaba tan abrumada por la experiencia peligrosa de vivir en la ciudad que el marido la mandó a ella y a sus dos hijos a vivir a Houston. Duró un mes allá, según ella, porque no veía al marido. En realidad, Stella no es amiga mía, es de Dew. Stella salió de una familia de clase media, bastante bonita, y se casó con un tipo más morocho que feo, arreglado con el gobierno local. Al tipo le va genial, pero es un corrupto de primer nivel. Ella está en las nubes, viviendo una vida que jamás tuvo, con todo a su disposición. Lo de Houston, según Victoria, fue un acto de snobbismo.

Odio a Stella por ser la representante emblemática de los nuevos ricos locales: mucho dinero y ni la mas minima idea en qué gastarlo, porque no tienen la educación y el conocimiento de lo que hay mas allá de las puertas de su casona con 33 sirvientes, mascotas exóticas y un chofer para cada auto. Odio a Stella porque no conoce otra manera de hacerse de amigas más que desplegar sus propiedades e invitarte a pasar el fin de semana en alguna de ellas. ¿No se da cuenta, acaso, que las demás la estan timando, utilizando? No la odio por el despliegue, para que me entiendan bien, la odio porque no se da cuenta de que las amistades son por lo que uno es como persona, no por lo que tiene... Will she ever get it?.

¿Quedamos así?

Alexandra es chilena. Vino con su madre cuando tenía 5 años, escapando de la represión militar post Allende. Partieron de Santiago un día después de que acribillaran a balazos a su padre, con ella ahí enfrente, mirando. Alexandra se adaptó fácil al exilio, pero aún vive sus sentimientos de nacionalidad con una dualidad muy marcada. Es y no es chilena. Es y no es mexicana.

Alex me adora. Ella sabe que a mí me encantan los chilenos, su forma de ser. Pero la pobre tiene tanta mierda en la cabeza por todo lo que vivió, que es una porquería de persona. Hace poco hizo que el grupo del gimnasio se separara. De un lado, quedamos Dew, Victoria, Auxilio (y yo). Del otro, Stella, ella y una morochita que se llama Vivi. I hate her to the bones.

Solíamos encontrarnos en el café que está debajo del gym, los jueves, y nos quedábamos hablando de nuestras vidas hasta que se hacía la hora de ir a buscar a nuestros hijos a la escuela. Nos divertíamos, fumábamos a escondidas de nuestros maridos, tomábamos café con cafeína primero, con el tiempo descafeinado, pero siempre estábamos. Yo fui la última en llegar al grupo, y muy a pesar de la naturaleza elitista de muchas de las chicas, a mí me aceptaron sin reparos (es que soy muy nice).

50 Ave Marías

Leticia nos invitó a la inauguración de su nuevo depto. Es un penthouse divino en el piso 11, desde donde se disfruta toda la ciudad. Son 600 mts2, para ella y su esposo. Vendió la casa en la que vivía a 2 cuadras de este depto, porque era demasiado grande...

En la inauguración comimos comida riquísima colombiana. Me encantan las arepas, engordan como loco, pero son exquisitas. Después de 3 meses de una estricta dieta baja en carbs, cedí a la tentación. Le dije a Leticia que me pase la receta. Soy una pecadora. Golpe de pecho, golpe de pecho.

The real thing revisited

Me puse por enécima vez las uñas postizas. Y las extensiones. Tengo el pelo que me llega hasta la mitad de la espalda y ahora con las extensiones me llega hasta la cintura. Mi marido me dice que estoy hecha una diosa. El año pasado fui a Argentina y me puse la delantera nueva, bastante bien, con un plástico que opera a la farándula. Ah, y me hice lipo en piernas, pancita y cintura. Como dice una amiga mía cordobesa (de Argentina, no de España), estoy con los plásticos (o sea, como un auto cero km). Ella se llama Dew, es una abogada divinísima casada con un plástico divinísimo, que en unos años va a dar que hablar. Va por su 3er hijo y cada vez que da a luz uno, mejora al anterior., Es una máquina de hacer niños bellos. Dew es re amigaza y la extraño mucho.

The real thing

Varias te venden carteras, casi igualitas a las Fendi, Coach, Tous, Dior, Burberrys. Me resulta raro el concepto de tener una cartera de imitación, o cualquier cosa de imitación. Yo soy de las que si no te alcanza para el original, mejor no comprar nada. Es más, se me hace de mal gusto. Pero la clase acomodada local es marquera hasta la muerte, y si el marido no las acompaña de compras, no es fácil hacerse de los fondos para comprarse lo que quieran, entonces recurren a la imitación. Bueno, eso y que no tienen la educación necesaria para ponerse a reflexionar sobre lo que están haciendo. Hace poco vi a Diluvio vestida de pies a cabeza con el monograma rosado de Dior. Un espanto: la gomita del pelo de Dior, la chamarra de jean de Dior, el reloj de Dior, la cartera de Dior, la billetera de Dior, los tenis de Dior, los pantalones de Dior. Repito mucho el “de Dior”, porque así se veía, amigos, súper cargada. Y eso es definitivamente mal gusto.

Con respecto a las imitaciones (o réplicas), el tema es que no son causas criminales que se persiguen de oficio. Entonces, las firmas pierden millonadas al año por este tipo de comercio. En el periódico se lee que vienen de China embarcaciones cargadísimas de lo que se te ocurra, entran por Panamá, y descargan. Luego las suben a camiones que atraviesan la tierra de nadie, y entran por Quintana Roo, donde tienen pase libre. Así tenemos el país inundado de mercadería definitivamente ilegal (por violación a la ley de marcas y patentes, por violación a leyes aduanales, y por violación a leyes de la función pública...¿me falta alguna ley más?).

Pasen y vean... qué lindas tolderías

Marla vende collarcitos que hace ella misma. Algunos son con plata, otros de resinas plásticas de colores y cueritos, muy bonitos. Te acosa en clase de pintura, en los cafés con las amigas. Yo siempre algo le compro, que para el regalito de las maestras, que para una atención a la chica que me atiende en el banco. Hace poco Marla se atrevió y sin decirle al marido colocó toda su producción en una cadena de tiendas de moda. La mujer se va a volver rica, y me alegro tanto por ella.... y por el marido, ese otro estúpido que sigue pensando que Marla trabaja con los collares por hobby y porque es una mujer súper creativa. Fuck him.

Auxilio vende oro. El oro es de 14k, pero de unos diseños espectaculares. Son copias de Bulgari, Tiffany's, Cartier. Cuestan carísimos y todas le compramos. Son varias las que venden este tipo de mercadería. Se encuentran en el vestuario del gym, y despliegan los productos sobre las bancas como si fueran verdaderos tianguis. Uno creería que termina acá, pero no: luego vienen las que venden imitaciones de los relojes que quieras: Cartier, Rolex, etc. Si vas al centro, te cuestan un 10% de lo que ellas te lo venden. Pero ellas ofrecen el servicio de concerte de años y dejarte pagar en cuotas.

Yo trabajo... tú trabajas... ella no puede trabajar

A Diamante no le da el cuero para pagar la escuela de su hijo. Pero, como toda buena madre, se mata por llegar a fin de mes, porque sabe que la educación que recibe el chico es buena, y le va a deparar un buen futuro. Como muchos en la ciudad (pero pocos en la comunidad escolar en la que convivimos) está pagando su camioneta en cuotas. Como buena ama de casa, trabaja pero no. Como buena esposa, hace unos pesitos pero nunca gana más que el marido (un secreto a voces es que todas las que hacen su negocio paralelo a su trabajo de ama de casa es que GANAN MAS QUE EL MARIDO). Ella vende cremas de una compañía cosmética. Le va bien, ya hace años que trabaja de lo mismo y ha ido ascendiendo, hasta convertirse en supervisora. Los horarios son cómodos, porque siempre se ocupa cuando el hijo está en la escuela. De otra forma, olvídalo, en su casa no le permitirían hacerlo. Sí, ella gana más que el marido. Sí, el marido y ella no lo aceptan. El marido tiene buen trabajo, según ellos, porque tiene un seguro médico que cubre a toda la familia. Pero es un burdo oficinista.

Recauchutada

Silvina está divina. Fue a Colombia por un mes y ya regresó. Esta como nueva: pechera nueva, trasero nuevo, abdomen plano, nariz respingada. Las chicas del gimnasio la admiran. Ella se lleva el mundo por delante, todo le va bien. Por las leyes de la vida y la naturaleza, algo me dice que va a caer, en cualquier momento. Ojo, no es un deseo ni envidia, ya no la siento (y uds. saben que cuando yo tengo envidia, lo digo). Pero no puede ser posible que algo so ill founded vaya bien por mucho tiempo

Divorcio a la francesa

Letu es otra que se está divorciando. Se casó con un italiano que resultó más macho que un mexicano. Ella abruptamente lo cortó y se escapó de la casa con los dos hijos. El tipo fue a buscar a los chicos a la escuela y casi los rapta, de no ser por las madres que estaban ahí y que conocían la situación. La escuela intervino y no se los entregó. El por venganza le denunció la camioneta que maneja Letu como robada, Y le pasó un tip a la policia: que la iban a encontrar seguramente a las 3 de la tarde en la puerta de la escuela. La policía llegó al día siguiente y capturó el vehículo, frente a la mirada atónita de madres que retiraban a sus hijos de la escuela. Dirty old bastard.

El otro día, en casa de Molly, Letu habló de la causa de su divorcio. Entre todas nos dimos cuenta de que su abogado está comprado por el tipo. Le aconsejamos que consultara con Mia, una abogada madre de la escuela que la tiene súper clara.

Mia era abogada antes de casarse. Después del hecho, tuvo a su hija. Al año, el tipo la maltrataba y se separaron. El tipo murió en un accidente automóvilístico después de pelearse con su hijita, por ese entonces de 5 años. Mia dice que el espíritu del tipo se le aparecía, buscando consuelo y paz. Que la niña llegó a verlo después de muerto, aún sin saber qué había sucedido con su padre. Mia le hablaba en cada aparición. Le decía que se fuera al más allá tranquilo, que todo iba a estar bien. Al tiempo, las apariciones cesaron. Mia conoció a otro tipo y empezaron a noviar. Un buen día, con el tipo instalado súper cómodo en casa de ella sin un mínimo de ganas de salir a buscar un trabajo, ell adecidió correrlo. A la semana supo que estaba embarazada. La bebé nació hace 8 meses. Ella dice que fue lo único que el hombre supo hacer: una bebé preciosa.

Vanesa, Vanesa, que se cae de la mesa

En clase de pintura tenemos una compañera que se está divorciando. El cuate no le quiere dar el divorcio, entonces se la está haciendo súper difícil. Ella no sabe hacer otra cosa más que pintar, y sus muchachas últimamente le están fallando, por lo cual su vida y su casa se están derrumbando. Tiene 2 hijos, con lo cual, si el ex es MUY decente, algo de dinero le va a pasar. Si es medio decente, olvídenlo. Ni un peso, gracias a que la ley local no hace nada para impedir que el tipo se salga con la suya.

Como las perspectivas de que esta mujer, Vanesa, mantenga su nivel de vida después de divorciada, son muy poco probables, ya está trabajando en asegurarse el futuro. Entonces, ha decidido buscar marido ricachón. El problema es dónde. Lo está buscando en un lugar que no nos gusta para nada: en las reuniones con nuestros propios maridos. En diversas ocasiones, esta señora fue a coquetearles en frente de nuestras narices. La última vez, uno de ellos se sintió ofendido, y estalló en plena reunión. Voló comida por los aires, lo juro. Uds. saben que todo lo que yo les cuento es verdad.

Y en este rincón... la clase de pintura

En clase de pintura somos todas mujeres. Algunas pintan con la esperanza de vender sus obras. Otras, para adornar sus casas bien puestas en comunidades cerradas. Paredes les sobran para colgar cuadros, murales, dípticos o trípticos. Algunas ya venden, y muy bien.

El grupo de las viejitas hace 16 años que pintan lo mismo. Es un poco patronizing decirlo, pero las demás nos referimos a ellas como las "estancadas”. No progresan, no evolucionan, sus motivos son un poco infantiles y ni idea de dónde están paradas, qué está de moda ahora, etc. Pero good for them, están en su onda y todo bien. Después está el grupito de las que quieren exponer, pero nadie las pela. La maestra ni las escucha, son pintoras que apenas empiezan, y hacen alguna que otra cosa buena, pero que pasan sin pena ni gloria. En este grupo estoy yo, by the way. Hacer una expo por nuestra cuenta es un camino viable, pero lleno de escollos. Ahí vamos, algún día alguien nos va a ver. El último grupo es el de las expertas. Pintan como las diosas y, curiosamente, no siento envidia por sus obras, les va bien porque pintan genial.

Claudia o Klaudia

Claudia es rusa, y balbucea como puede el español. Confieso que me he acercado a ella con la excusa de hablarle en inglés, hace tiempo que no lo hablo con nadie, excepto con mi familia cuando nos comunicamos para ver cómo estamos. Cosa que no sucede muy seguido, porque a los nórdicos esto de manifestar emociones no les va mucho. Volviendo a Claudia, (¿será Klaudia en el original?) tiene una hija. La chiquita es un primor. Todas las mañanas la muchacha las levanta y les prepara el desayuno. El padre es mexicano, de esos que tienen la sartén por el mango. O sea, a la pobre Claudia la muele a palos cada vez que puede. Una no puede hacer más que escuchar en charla de café las excusas que el tipo tiene cada vez. Ella vive un infierno, pero algo la debe hacer pensar que está mejor así como está que donde estaba antes de conocer a su esposo.

Claudia pinta como los dioses. Oleo, acuarelas, acrílico. Pintar le está permitido. Por lo menos, saca todo lo que tiene adentro. Miserias, dolor, algún que otro hueso roto. La han invitado a exponer, pero sabemos todas en clase de pintura que eso es imposible. Claudia pinta siempre colores cálidos. Amarillos, naranjas, pero principalemente rojo: rojo sangre.

Volando en cuatrimotorrrr

Hace unos meses una noticia conmocionó al país. El gobernador de un estado vecino estaba enganchado con negocios ilegales. A las 2 de la mañana los campesinos escuchaban el andar de aviones sobrevolando la zona. Más de uno asegura haber visto caer de los aviones paquetes.

Tengo un amigo piloto de aerolínea. Hace un tiempo se quedó sin trabajo, y está buscando hasta por debajo de las piedras. Tiene una oferta en pie, pero se niega a aceptarla, “por principios”, dice. Este amiguito me niega rotundamente haber visto OVNIS desde su puesto de trabajo (algo por lo que le he preguntado ya varias veces, en un intento desesperado por comprobar su existencia). Pero me dice que sí vio pistas precarias en el campo, hechas con antorchas. Las avionetas llegan al rato, y a medida que aterrizan apagan las antorchas con las alas. Muy ingenioso.

La historia de Silvina

Connect, connect, connect.

A veces no importa el mensaje, sólo conectarse. Helga no entiende de Messenger, apenas sabe tomar los mensajes de su celular. Helga es ama de casa, con una Licenciatura de Sistemas. Desde que se casó, no trabaja en lo suyo. Bueno, no trabaja, punto. Su esposo es un prominente médico neurocirujano, 20 años mayor que ella. Los dos son un primor. I like them, really. Se conocieron hace ya 12 años, cuando la hermana de Helga moría de un cáncer cerebral. La operó el doc, pero no la pudo salvar, habían intervenido demasiado tarde. Las vueltas del destino o los designios de Dios quisieron que el doc, ya divorciado y con hijos de (casi) la edad de Helga, se enamorara perdidamente de mi amiga.

Helga siempre quiere invitarnos a tomar el ponche navideño, en el grupo éramos al principio Angie, Molly, Helga y una cuarta mujer. Su nombre: Silvina. Ahora Silvina no anda más con nosotras. A Silvina la conozco del gym, va diariamente y se hace como dos horas de entrenamiento. La primera, con un entrenador personal, la segunda, cardio o cycle. Durante un tiempo mi entrenador personal era el mismo que el de ella, y me confesó que Silvina toma efedrina, por eso está todo el tirempo a mil y se aguanta la rutina. La cuestión es que Silvina es una mujer rara. Rara, porque es de mal genio, pero tiene rasgos de bondad. A los 17 años le gustaba mucho la rumba en su natal Colombia, y se escapaba de la casa para salir a bailar. Quedó embarazada de una niña, la que dio a luz soltera en Cali. ¿El padre? Bien, gracias. Lo mataron hace 3 años, y ella agradecida a Dios porque nunca nadie le va a reclamar su hija. Nadie nunca le preguntó quién ni por qué mataron al tipo. Una saca conclusiones, rápida e injustificadamente.

Silvina llegó a México de la mano de un señor colombiano. Trajo hija y todo. El tipo primero la puso en un departamentito de mala muerte, y recuerdo que ella siempre se quejaba de lo caro que es México. Manejaba una camioneta normal. Al año ella quedó embarazada del tipo, que según ella, era piloto para un empresario muy importante. Ese mismo año cambió la camioneta normal por una mejorcita, y a mí que me agarra la envidia de lo bien que le está yendo. Ella dice que su esposo, además de ser piloto, ahora tiene un negocio de autos usados... A los pocos meses se cambian de casa, esta vez es una casa, y dice que la quiere comprar en lugar de rentar. Good for her, a estas alturas me dí cuenta de que la mujer estaba jugando en otras ligas muy diferentes a las nuestras y decidí alejarme. Compraron la casa, y ella empezó a usar una camioneta alemana cero km. Todo en un lapso de 3 años.

Angie conoce a la verdadera mujer de este tipo. Vive a unas colonias de donde vivimos nosotras. La verdadera mujer también es colombiana. También maneja una camioneta alemana. También tiene hijos con el tipo. Y sabe de la existencia de Silvina. Silvina entró al país como empleada de una empresa de Baja California, aunque todos sabemos que Silvina no trabaja en absoluto. Si a Uds. también les huele raro, imagínense el olor que se siente estando cerca.

Chilenos, colombianos y mi amiga Molly

CNN. Entrevista a Lagos, Presidente de Chile. Cómo me gustan los chilenos, debo ser de los pocos argentinos que los admiran sin tapujos. Los veo súper puntuales, responsables, eficientes, gente de carácter, trabajdora. Bien por Chile que le va bien, me gusta. Me gusta Colombia, también. Los colombianos son muy parecidos a los argentinos. Son estudiosos, trabajadores, con cierto orgullo. En fin, me van.

Tengo 11 amigas colombianas, exiliadas en México. Son gente de bien y ninguna está en nada ilegal. Conozco a otras dos que sí sé que están, a esas ni las trato. Son nice, pero no me doy. Me contaban de un matrimonio colombiano que andaba en algo raro, en las fiestas de cumpleaños de los hijos daban Barbies y Max Steel a los chicos a modo de souvenir... Los guaruras vigilaban armados hasta las manos...

En fin, esta historia me hace acordar a que me la contó Molly, una doctora en biología súper inteligente.... que también me dijo que somos energía y que cuando nos morimos no desaparecemos, nos quedamos vagando por acá.... se me erizan los pelitos de sólo pensarlo, pero claro, ella es mexicana y la relación de los mexicanos con sus muertos es muy especial. Y para cuando creo que su doctorado y nivel intelectual no están acordes con este tipo de creencias, me digo: ella es como es, y así la acepto.

Derecho penal

Lo extraño es que yo no cometí ningún delito... ¿o sí? ¿Me merezco lo que estoy viviendo? En mi vida no pasa nada, y yo nací para la aventura. En mi vida hay una comodidad segura, y no hay necesidad de matarse para conseguir el pan. Pero hace un tiempo este panorama se convirtió en un confinamiento. Estoy estancada sin lugar a dónde ir. Me quiero escapar y no puedo. Y no sé de cuánto tiempo va a ser mi sentencia.

Mi psicólogo dice que hasta él se siente solo y encerrado cuando yo le hablo. Buen tipo mi psicólogo. Me echa porras y me alienta para que yo siga creciendo. Pero no sé bien de dónde parto ni con qué herramientas cuento para hacerlo. ¿Y de crecer, qué? ¿Hacia dónde? Hace tiempo que perdí la fe en mi misma, por varos fracasos de los que no me pude recuperar... A veces creo que tengo todo el mundo por delante y que yo soy mi propia barrera...

Pequeñas celdas

El otro día mi amiga Angie mi contó una historia muy triste, y es triste por dos razones: la primera es que es una historia verdadera. La segunda es que me enganché con ella. Angie es colombiana, y tiene una prima que, sin mucho futuro en su país y sin historias que crearse para escaparse aunque sea unos minutos, decidió convertirse en “mula” para transportar coca a USA. Y allí fue, llegó a Miami, y en el aeropuerto alguien la señaló con nombre y apellido. Los de la DEA pararon las antenas, la detuvieron, y terminó en la cárcel. La historia se completa con que las “mulas”s on enviadas a USA ya no tanto para transportar coca sino para entregarlas a cambio de una reducción en la pena de narcos pesados. Esta chica ya lleva 4 de sus 8 años en la cárcel. Si bien es una cárcel de USA, o sea, cárcel de película, es cárcel al fin.

Por un momento me imaginé a esta chica. Lejos de su familia, lejos de su tierra, en una jungla de perras que le deben hacer la vida imposible, sin dignidad, sin nada. Bueno, ya tenía poco cuando se fue de Colombia, pero ahora tiene menos. Yo por un momento me sentí como ella. Cautiva en mi propio estilo de vida.

Wednesday, November 17, 2004

Un día de lluvia

El portero me miró de arriba a abajo y me dijo:

-!Buenos días, señora!
-Buenos días... (los puntos suspensivos son de la falta de ganas de saludar al tipo este, sumado a mi total ignorancia en cuanto a su nombre).

Salí del elevador rápido, buscando las llaves del auto en la bolsa, con temor a engancharme alguna uña en el intento. Abrí la puerta de la recepción y salí al estacionamiento del edificio: una buena: mi auto estaba en el garage, manchado de óleo, por dentro y por fuera (damn it!). Llovía un poco. Iba a desayunar sola a un Sanborns, y después a casa de Angie para mi clase de pintura.

La noche anterior había mirado esta película que muestra a un reo pintando su propia celda, y me siendo identificada, Yo soy el reo de mi propia celda, pintándola con palabras bonitas, y colores. Pero no dejo de ser reo ni de estar en mi propia celda, sólo creo una salida imaginaria y me creo escapar por unos minutos de esta realidad.


Intro

Por qué el blog
Bueno, heme aquí, para mí y para quien no tenga nada que hacer más que leer lo que yo pueda llegar a escribir.

Por qué mi nick
Me convertí en Deskua Geringada después de una serie de operaciones que me transformaron. En primer lugar, porque me dejaron toda rota (de allí mi nick), y en segundo lugar porque crecí muchísimo a partir de la experiencia.

Por qué escribir
Las palabras vagabundean por mi cabeza desde hace muuuuuuchos años. Mis estudios están relacionados con las palabras. Me gusta verlas jugar. Me gusta cuando juegan conmigo. Me gustan cuando otros las hacen jugar para deleite de terceros.

Estos juegos son terapia, son puertas hacia otros mundos, son alegria para una vida que pasa, bastante aburrida, frente a mis narices.