Lectores, Rosario. Rosario, lectores.
No les pesenté aún a una conocida del gym. Se llama Rosario, tiene unos 65 años pero aparenta 15 menos.
Cirugías? Check.
Divorciada? Check.
Buscando novio que la mantenga? Check.
Me parece un freak? Check
Un día me al encontré en la cíclica y empezamos a hablar. Yo sé que debería imponer una pol'[itica de no hab lar con extraños, pero no puedo. Tenía una hora por delante en la misma máquina y hablar era imperioso para no aburrirme. Rosario me contó su vida, de cuando se casó virgen a los 17 años en un publito del interior. De cómo su marido rápidamente se forjó un futuro como abogado, y llegó a vivir en la mejor casa de su ciudad. De cómo ten;ía que aguantar al tipo con sus amantes, de lo frígida que era porque nadie le hab;ía enseñado a tener placer con el sexo. Esto les parecerá extraño, tanto como a mí, pero les juro que esta mujer me estaba contando todo esto la primera vez que la conocía, en plena actividad del gym. Yo atinaba a asentir con muecas y balbucear puros sís y nos.
Después me contó que estaba separada de su marido pero viviendo en la misma casa, que el marido le tendió una trampa cuando descubrió que ella tenía un festejante: le grabó una conversación telefónica y le demandó el divorcio por adulterio. Con eso, le bastó al tipo para dejarla en la calle sin un peso. Ella se vino al distrito y emezó de nuevo con un pequeño negocio. Hoy en d;ia las deudas la matan y de vez en cuando se encuentra con vecinos o amigos cariñosos que le regalan dinero. Ok, en esta parte, se me ocurrió pensar que ella les regresa favores a estos amigos, pero a lo mejor me equivoco.
Conoció hacew poco por chat a un señor de su edad, empresario, divorciado. Vive a 400km de acá, en un paraíso. La invitó un fin de semana a su casa, le pagó el viaje. El sexo? Optativo. Ella por las dudas se llevó el negligé negro. No aclaró nada de condones.
Despiues de ese fin de semana en donde ninguno de los dos escatimó en juegos sexuales y pasiones desenfrenadas el uno para el otro, ella se conecta a internet, prende la cámara, él también, chatean, se despiden, y él se olvida de apagar la cámara. Luego entra la secretaria a la oficina del tipo, y se le desnuda toditita. Acá debo confesarles que me parece muy fantasiosa la bhistoria, pero se la concedo, es la forma elegante de decirme que la cortó con el tipo.
Hace unos días me la encuentro y me dice que está practicando italiano, porque por el chat conoció a uno que la viene a ver para Navidad. Dos días después me dice Auxilio que esta Rosario le dijo que se va a casar...
O sea, está loca ella o yo?
