Historias verdaderas - y otras no tanto

Historias verdaderas

Tuesday, January 04, 2005

Sosa como la negra

Como universitaria culta, leo a diario. A veces leo porquerías. Otras veces, leo cosas muy interesantes. Todas me provocan escribir mis observaciones. No siempre son acertadas, however. Me doy cuenta cuando me aparto de mi escritura uno o dos días, y encuentro baches, incongruencias, ignorancias, en lo que escribí.

En muchas ocasiones estos discursos toman forma y suenan más lógicos cuando estoy por dormirme. Mi pasión por las ideas encuentra mayor fluidez en estado alfa. Debe ser que, en mi estado conciente, la autocensura la flagela indefectiblemente. Cuando estoy por conciliar el sueño, se rebela, pero en orden. Nunca entra en caos. Es allí cuando deseo imperiosamente tener lápiz y papel. Pero está en mi naturaleza entregarme con total facilidad a los brazos de Morfeo. Cuando era más joven, me resistía y me levantaba de la cama. Escribía, hacía esquemas, en cualquier hoja que pudiera encontrar. Y así, habiéndome purgado de todo lo que traía dentro, me iba a la cama a eso de las 2am, totalmente rendida. Hoy, eso es imposible. Mi edqd, mis actividades diurnas, no me dejan resto de energías para contemplar siquiera un posible ejercicio literario after 10pm. Patético.

Por otra parte, si no escribo en inglés, lo tengo que hacer con las manitos que Dios me dio, cosa que me da flojera extrema. Con inglés, dicto y el software de reconocimiento escribe por mí. Me dirán canchera por ahí, y me hago cargo de la acusación. Me dirán que el software también está en español, y yo diré que ya lo sé, pero que tengo que ir a comprarlo, y dado mi estado GENERALIZADO de flojera y olvido, quedo automáticamente excusada.

Por último, y a modo descolgado, quiero manifestar mi mayor aprecio por la comida libanesa. Acabo de comer unos bocaditos riquísimos que me han dejado gratamente impresionada.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home